miércoles, 19 de abril de 2017

Relato policíaco

Seicho Matsumoto, El expreso de Tokio (1957)
Akira Kurosawa, El infierno del odio (1963)
Osamu Dezaki, Lupin III: Goodbye, Lady Liberty! (1989)

En esta tertulia disfrutaremos de tres ejemplos de uno de los géneros narrativos más populares, denostado en Japón durante la II Guerra Mundial como "perjudicial para la moral y el orden público" pero con un gran desarrollo en las décadas posteriores. Además, las obras elegidas muestran la indiscutible influencia occidental en la producción cultual japonesa de los últimos setenta años.
"Este caso, de principio a fin, era un simple asunto de horarios de trenes (...)"
Seicho Matsumoso es una figura fundamental dentro de la amplia tradición de la novela criminal japonesa (hemos leído previamente en la tertulia a otras dos autoras clave, Masako Tokawa y Natsuo Kirino).
El expreso de Tokio, su única novela traducida hasta el momento al castellano, fue publicada por entregas en una revista popular, lo que dota a la obra de una estructura característica, en la que el final de cada capítulo incitaba a continuar comprando el relato. Al mismo tiempo, es una narración didáctica, en la que no se intenta despistar al lector introduciendo pistas falsas; al contrario, permite compartir todos los pasos de la investigación y conocer de forma transparente los pensamientos de los detectives. Por eso, encontramos en esta novela japonesa uno de los ejemplos más claros de la "novela enigma" o procedimental de tradición europea, traducida como "suiri shosetsu" o ficción de razonamiento deductivo.
El relato tiene un valor añadido para la tertulia: permite descubrir la geografía del país y retrata, como tantas obras del género, algunos aspectos de la sociedad nipona, como la corrupción, el funcionamiento de las administraciones públicas y la tradición del suicidio en pareja. UNESCO incluye El expreso de Tokio dentro de un listado de obras "significativas desde el punto de vista literario y cultural".


Akira Kurosawa era un director con veinte años de experiencia cuando realizó El infierno del odio, un relato policíaco muy eficaz basado en una novela negra norteamericana, con tres partes diferenciadas en temática y estilo. La primera hora de metraje se asemeja a una obra de teatro en la que contemplamos tanto el delito como las reacciones de los personajes ante una difícil situación. La segunda hora narra la investigación policial y se esfuerza por presentar los hechos de la forma más clara posible. Los últimos veinte minutos, centrados en la resolución del caso, están marcados por la importancia de la música y el retrato de distintas realidades sociales de la época.
Filmada pocos años después de la publicación de El expreso de Tokio, la película tiene varios puntos en común con esta novela: la ya citada sencillez en la presentación de los hechos y las deducciones, una visión positiva de la policía y cierta crítica a las grandes corporaciones empresariales.

Goodbye, Lady Liberty! es una producción para televisión -por tanto, cuenta con menos medios técnicos y económicos que las películas anime que estamos acostumbrados a ver en la tertulia- emitida por primera vez en abril de 1989. Continúa explotando una franquicia que convertía a Lupin III, supuesto nieto de Arsène Lupin -el "caballero ladrón" creado por Maurice Leblanc-, en un héroe de acción y comedia muy cercano a James Bond.
De argumento sencillo y humorístico, su principal virtud es saber actualizar /parodiar con un toque ochentero los folletines del siglo XIX. Los cambios de lugar, la acción constante y la combinación de géneros crean un producto de consumo, sin elevadas aspiraciones artísticas pero muy entretenido.
Teresa, miembro de la tertulia, ha elaborado un documento sobre este anime que recoge información de Antes de mi vecino Miyazaki (Á. López Martín y M. García Villar) y El mundo invisible de Hayao Miyazaki (L. Montero Plata).

domingo, 26 de marzo de 2017

Novedades Japón Enero-Marzo 2017

No Ficción:

Homenaje a Asia, de Olivier Follmi. Lunwerg, 2008.   

Esta obra es un himno a la belleza, y exalta la profundidad y la majestuosidad de Extremo Oriente, de Myanmar a Japón. Este libro, el tercero de la colección, presenta las fotografías mas bellas de Olivier Föllmi extraídas de Despertares, y 365 pensamientos de maestros asiáticos. En sus páginas se redescubren estas imágenes en un álbum fotográfico excepcional.

Contiene un texto introductorio de José Frèches, así como un relato personal de Olivier Föllmi. Las leyendas, muy bien documentadas, han sido redactadas por Virginie de Borchgrave, periodista especialista en estas regiones del mundo. Una bella evasión a un continente que sigue haciendo soñar. (Reseña de la editorial)



Japón. Guía verde Michelín. 2017. 

La Guía verde: la guía más completa para conocer a fondo Japón. Con toda la información práctica y cultural necesaria y nuestra selección de lugares turísticos clasificados con estrellas. (Reseña de la editorial)

Novedades Japón Enero-Marzo 2017

Haiku:

Haikus de guerra, de Seiko Ota & Elena Gallego. Hiperión, 2016 

En el año 2015 se conmemoró el 70 aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial. Apenas quedan ya testigos directos que puedan transmitirnos su experiencia, pero sí contamos con muchos testimonios escritos. El haiku, por extraño que pueda parecer, es uno de ellos y en esta antología nos hemos planteado acercar el tema de la guerra a los lectores y reflexionar sobre él a través de los haikus y los haijines (poetas de haiku) protagonistas directos del conflicto.

En Japón los haikus que respondían el tema de la guerra empezaron a componerse en mayor cantidad tras el Incidente de Manchuria (1931) pero ya antes los había escrito el gran haijin Masaoka Shiki (en la primera guerra con China en 1894-95), y en las guerras del siglo XX lo hicieron Hasegawa Sosei, Katayama Tooshi, Tomizawa Kakio y Saitoo Sanki. Entre los haikus de guerra pueden encontrarse algunos de carácter militarista, pero predominan los escritos por quienes la sufrieron y manifiestan en ellos su repulsa o su dolor.

La poesía, y en este caso el haiku, es una herramienta de los poetas para expresar, a través de la naturaleza o a veces prescindiendo de ella, sus sentimientos de desgarro, desamparo y terror ante la inmediatez de un bombardeo o las desastrosas y escalofriantes consecuencias de la guerra. (Reseña de la editorial)


Novedades Japón Enero-Marzo 2017

Ficción:

Cerezos en la oscuridad, de Iguchi Ichiyo.  Satori, 2017. 

Higuchi Ichiyō, considerada la primera escritora japonesa moderna y emblema de los logros literarios del Japón de su tiempo, llega al catálogo de Satori en su colección Maestros de la literatura japonesa. La editorial ha reunido bajo el sugerente título de Cerezos en la oscuridad y una evocadora portada de libro seis de los mejores relatos de la escritora, donde el lector podrá descubrir el talento narrativo para el relato de la autora de Crecer. (Reseña de la editorial)





La bella Annabel Lee, de Kenzaburo Oé. Seix Barral, 2016. 


Sakura es una actriz internacional, conocida mundialmente desde Hollywood hasta su Japón natal por haber exportado la delicada belleza oriental y por haber protagonizado, siendo apenas una niña, la adaptación cinematográfica del poema «Annabel Lee» de Edgar Allan Poe. Hace treinta años se embarcó junto con el escritor y premio nobel de literatura Kensanro y su amigo Komori, productor de cine, en una adaptación de la novela Michael Kohlhaas, cuyo accidentado rodaje terminó revelándole una experiencia trágica de su infancia que había borrado de la memoria. (Reseña de la editorial)



Mi individualismo y otros ensayos, de Natsume Soseki. Satori, 2017

Con motivo del 150 aniversario de su nacimiento, la editorial asturiana Satori ha decidido enriquecer su catálogo con la publicación de un volumen que muestra a ese Sōseki ensayista desconocido, en el que se reúnen cuatro de sus más importantes ensayos (en realidad, conferencias y charlas impartidas por el escritor) bajo el título Mi individualismo y otros ensayos, traducidos por primera vez al español por la profesora Kayoko Takagi. (Reseña de la editorial)




El lagarto negro, de Edogawa Rampo. Salamandra, 2017

La historia nos sumerge en la lucha sin cuartel entre dos enemigos acérrimos, cuya admiración y fascinación mutuas son un acicate para mantener una rivalidad innegociable. Así pues, Kogoro Akechi —el inmortal personaje de Rampo, un detective capaz de solucionar cualquier caso con su brillante interpretación de la escena del crimen y un don para anticiparse al siguiente paso de sus rivales— ha de enfrentarse a la pérfida y sensual madame Midorikawa, quintaesencia de la femme fatale, apodada "Lagarto Negro" por el espectacular tatuaje que luce en un brazo. Midorikawa padece la necesidad enfermiza de coleccionar los objetos más bellos del planeta, y cuando se propone conseguir la joya más preciada de Japón, la fuerza que la empuja no es tanto el afán de satisfacer su deseo como la oportunidad de retar a Akechi y demostrarle que su inteligencia es superior a la de él. El duelo está servido. (Reseña de la editorial)


domingo, 29 de enero de 2017

Genji monogatari

Murasaki Shikibu, La historia de Genji (s. XI)
Gisaburô Sugii, Murasaki Shikibu: Genji monogatari (1987)


Considerada la primera novela (entendida como ficción en prosa de carácter recreativo) relevante, Genji monogatari fue escrita a principios del siglo XI, durante el Periodo Heian. Los primeros manuscritos parciales aparecieron a finales del siglo XII y el primer texto completo en el siglo XIV.

En la Biblioteca de Navarra se encuentra el ensayo El mundo del príncipe resplandeciente, de Ivan Morris, que analiza el contexto sociocultural, económico y político que dio origen a la obra:

"La Novela de Genji transcurre en Japón durante la segunda mitad del siglo X y el primer cuarto del XI. En aquellos tiempos, oscuros en el resto del mundo, donde el esplendor de Roma era puro recuerdo y la pobre Europa empezaba a levantarse a trancas y barrancas de su inmensa decadencia, tan sólo China y Japón podían enorgullecerse de contar con unas civilizaciones dignas de tal nombre.
En el año 784, la capital de Japón fue trasladada a una ciudad de nueva planta, diseñada a imitación de Ch´ang-an, la capital de China y que fue bautizada Heian Kyo, “La Ciudad de la Paz y la Tranquilidad”, la actual Kyoto. Dicho traslado dio lugar al inicio de un nuevo periodo absolutamente decisivo en la historia de Japón. Nunca la civilización nipona volvió a ser tan refinada, tan culta y tan llena de glamour, hasta el extremo que algunos han comparado esta época con el Grand Siècle de Luis XIV, pero un Grand Siècle de casi cuatro siglos de duración.
Claro está que esta “civilización” era patrimonio exclusivo de un uno por mil –minúscula la proporción- de los habitantes del país. El nivel de educación (por no hablar de cultura) de las clases bajas era inferior al de las sociedades primitivas actuales de Nueva Guinea. La cultura de la nobleza, en cambio, se manifestaba en un modo de vida extraordinariamente artificioso en torno a una utopía de carácter estético, un esteticismo sutil y al servicio de un lujo sin precedentes en la historia. A diferencia de las culturas de Egipto, de Persia y del Indo, donde la vida lujosa era vacía, fría y estereotipada, en la corte del Japón Heian la belleza en las formas, en el vestir y en las diversiones despertaba el entusiasmo de las “almas sensibles” y todos allí querían ser así porque no serlo significaba hacer el ridículo, o sea, no estar à la page".

Hace cinco años nos acercamos a la primera parte de la obra, que recoge el auge y caída del protagonista -sus amores de juventud, el exilio, el acceso al poder y la muerte de su esposa-.
Para esta tertulia hemos elegido los últimos trece capítulos (del 42 al 54), que pueden leerse de forma independiente -comienzan ocho años después de la muerte del protagonista- e incluyen tres episodios de transición y las aventuras de los que eran considerados descendientes suyos, Niou y Kaoru:

"Qué no hubiese dado Niou, pensaba Kaoru, por tener una oportunidad como aquella? ¿Y cómo era posible que ambos fuesen tan distintos? El príncipe le acababa de ofrecer a ambas muchachas… ¿Por qué no corría él a hacerlas suyas? Nunca había descartado contraer matrimonio con una de ellas, pues en las conversaciones mantenidas hasta entonces (sobre las flores de la primavera, las hojas del otoño y otros temas parecidos), ambas habían dado muestras de discreción y sensibilidad, y le incomodaba pensar que otro podía llevárselas porque, en el fondo de su alma, las consideraba ya casi como de su propiedad. Y, sin embargo…"

Os recomendamos especialmente el análisis de Chantal Maillard sobre las dos traducciones disponibles en castellano, publicadas por Destino y Atalanta. Más allá de las diferencias técnicas entre ambas, nos acercan de igual forma al retrato de una sociedad en la que la influencia se conquistaba a través de matrimonios que allanaban el camino hacia la familia del emperador y donde el grado de belleza estética se consideraba un reflejo de la dignidad individual y la posición social; por ejemplo, los primogénitos suelen ser considerados como más guapos y mejores poetas y músicos que los benjamines.

Teresa nos descubrió el relato breve que Marguerite Yourcenar, admiradora de la novela, dedicó a su protagonista: El último amor del príncipe Genghi, incluido originalmente en el libro Cuentos orientales. Como declaró la autora, "es un esfuerzo por evocar lo que puede ser esa página dejada en blanco en la novela de Murasaki, esa página cuyo título es simplemente Desaparición en las nubes. Es la muerte de Genghi. Supimos que se había retirado a un monasterio, luego, salvo ese título, no sabemos nada más. Traté entonces de imaginar lo que ocurría" (Con los ojos abiertos. Conversaciones de Marguerite Yourcenar con Mathieu Galey).

En la biblioteca tenéis disponible el ensayo Libro de amor de Murasaki: poesía de la historia de Genji, donde Alberto Silva traduce y comenta una selección de los poemas de la novela.

Analizaremos también la versión anime del texto, realizada por Gisaburô Sugii, un cercano colaborador de Osamu Tezuka (la podéis ver en Youtube desde el enlace).


lunes, 9 de enero de 2017

La vida en las calles

Fumiko Hayashi, Diario de una vagabunda (1930)
Atsushi Muroga, Score (1995)
Premio al mejor director debutante en el Festival de Cine de Yokohama 1995
Premio al nuevo talento en el Mainichi Film Concours 1996
Satoshi Kon, Tokyo Godfathers (2003)
Mejor película de animación en el Mainichi Film Concours 2004
Mejor director en el Tokyo Anime Award 2004

"(...) el mundo de los bajos fondos está en el umbral de la luz y la esperanza. Es un mundo muy alegre.
Pero (...) siento que es el mundo de la decepción. Estamos en el abismo, a punto de caer".
 Estas palabras de Fumiki Hayashi, que forman parte de su Diario de una vagabunda, reflejan el tema que, con mayor o menor acierto, comparten las obras propuestas. Las tres hablan de personas situadas al margen de la sociedad, que viven de forma precaria y establecen una frontera visible para el mismo sistema que les rechaza.

Hayashi nos permite conocer, de forma fragmentaria, sus primeros veinticinco años de vida. Dentro de la mezcla de relatos sobre hechos cotidianos, reflexiones sobre la identidad personal y el futuro, desengaños, añoranza y momentos de desesperación, destacan los fogonazos de su visión poética sobre la naturaleza, donde combina elementos tradicionales y urbanos (Desde la ventanilla del taxi (...) miré con nostalgia el vuelo de los gorriones como piedrecitas lanzadas sobre las copas de los árboles color óxido de la avenida).
Con esta autobiografía, la autora nos proporciona una visión realista sobre Japón en el primer tercio del siglo XX, con problemas quizá no tan diferentes, en algunos casos, a los actuales: trabajadores pobres (Dinero, dinero. // Dicen que el dinero circula por el mundo, pero // aunque yo trabajo y trabajo, no llega), el negocio de la prostitución, la desigualdad de género o los círculos literarios de vanguardia.

Sobre Score, obra de un prolífico y exitoso director de cine comercial japonés, poco más hay que decir tras leer la reseña de vcinemashow.com. El artículo señala que Muroga es un fanático de la cultura popular estadounidense, como muestran las referencias a Reservoir Dogs -la película de Tarantino estrenada tres años antes-, Doc Holliday -personaje del Oeste que participó en el tiroteo del O.K. Corral-,  Farewell, my love (Adiós, muñeca) -segunda novela del escritor de novela negra Raymond Chandler-, o la escena final (mal) copiada de Butch Cassidy and the Sundance kid (Dos hombres y un destino, 1969).
Desafortunadamente, el resultado no se acerca a la calidad de sus fuentes. Realizada en un momento en que la industria cinematográfica japonesa estaba en crisis, fue rodada en Filipinas con muy bajo presupuesto. Además, cae en todos los tópicos y limitaciones del cine de acción de Hong-Kong: acción superficial y reiterada, personajes estereotipados, interpretaciones penosas, machismo, falta de efectividad de los elementos dramáticos...

"Hana: -Me pregunto qué pensará la gente de nosotros.
Gin: - Pensarán que somos un vagabundo, un travesti, una fugada y un bebé abandonado. Kiyoko es el mensajero de Dios. Nosotros somos sus servidores. Servidores sin cobrar, pagando por los pecados de un padre".

Tokyo Godfathers es un cuento de Navidad (atención a la presencia repetida del número 1225) que reúne hábilmente los elementos clásicos popularizados por Dickens: pobreza, humor, bondad y milagros. Retrato de una ciudad contemporánea y de algunos de sus habitantes, casi siempre olvidados u ocultos, presenta a unos protagonistas que, para reencontrarse a sí mismos y sus vidas abandonadas, deberán establecer o recuperar vínculos con otras personas.


De Satsohi Kon conocíamos ya la adaptación al anime de Paprika; en esta ocasión ofrece un relato original, con un dinamismo similar pero de narrativa más clara, que recibió dos galardones en el Festival de Sitges 2003.
Dedicamos una tertulia cómic a conocer la producción manga de este cineasta; en el blog encontraréis algunos enlaces a artículos sobre su filmografía.