martes, 18 de junio de 2019

Programación 2019-2020

En 2020, la tertulia sobre cultura japonesa cumplirá diez años (la iniciamos en marzo de 2010). Seguimos proponiéndonos mirar a Japón a través de sus producciones culturales y, esta vez, atendiendo aún más a su diversidad.
Por eso, leeremos un clásico (Yukio Mishima) y a autoras contemporáneas (Julie Otsuka, Aki Shimazaki, Sayaka Murata). Dedicamos un monográfico a Haruki Murakami, con obras de géneros diferentes escritas entre 1979 y 2014.
El cine de directores nacidos antes de 1950 (Yoji Yamada, Takeshi Kitano, Jun Ichikawa) compartirá espacio con películas de otros que pertenecen a la segunda mitad del siglo XX (Isao Yukisada, Takashi Miike, Naomi Kawase).
Y no faltará la habitual presencia del manga y el anime...

14 de octubre de 2019: Haruki Murakami
Escucha la canción del viento y Pinball 1973
Al sur de la frontera, al oeste del sol
Hombres sin mujeres
Jun Ichikawa, Tony Takitani


25 de noviembre: Emigrar a Estados Unidos
Julie Otsuka, Buda en el ático
Takeshi Kitano, Brother
Henry Yoshitaka Kiyama, El manga de los cuatro emigrantes

13 de enero de 2019: LGTBI+
Yukio Mishima, Confesiones de una máscara
Takashi Miike, Big Bang Love, Juvenile A
Kabi Nagata, Mi experiencia lesbiana con la soledad





2 de marzo: Mujeres con voz propia
Sayaka Murata, La dependienta
Naomi Kawase, Hacia la luz
Rokudenashiko, Obscenidad






27 de abril: Nagasaki
Aki Shimazaki, El quinteto de Nagasaki
Yoji Yamada. Nagasaki. Recuerdos de mi hijo

8 de junio: Robots
Selección de artículos sobre las actitudes sociales en Japón ante los avances en robótica e inteligencia artificial
Junji Shimizu, Mazinger Z Infinity
Naoki Urasawa, Pluto v. 1


sábado, 4 de mayo de 2019

¡Miau!

Takashi Hiraide. El gato que venía del cielo (Neko no Kyaku, 2001)
Hiroyuki Morita. Haru en el reino de los gatos (Neko no ongaeshi, 2002)
Konami Kanata. El dulce hogar de Chi v. 1 (Chi's Sweet Home, 2004)

Los gatos son un elemento central de la cultura japonesa, y su importancia parece crecer cada día, siendo incluso fuente de noticias. Aunque no todo es positivo: Aoshima y otras "islas de los gatos", no son siempre un paraíso.


Haciendo honor a su importancia, esta vez os presentamos felinos con significaciones muy distintas. Una gata que invita a preguntarse sobre la realidad. Una bebé com-ple-ta-men-te adorable. Un gato que recuerda a los héroes de las aventuras clásicas. Una corte gatuna llena de bufones... No temáis, hemos dejado fuera a Hello Kitty, inquietante epítome del consumismo más irracional, aunque nos hubiese encantado incluir a Doraemon, el gato cósmico.

"El día despuntaba y Chibi continuaba con sus juegos en el jardín, la espalda salpicada de pétalos de flores de ciruelo, en persecución de un tábano, olisqueando un lagarto. Aquel lugar representaba para él la vida y el caos."
Hiraide crea un relato que se apoya en lo pequeño y cotidiano para reflexionar sobre algunos de los grandes temas que nos preocupan. Su atenta mirada -con un correlato físico en la presencia permanente de las ventanas, los reflejos y las perspectivas-  se centra en cómo el paso del tiempo -expresado en la descripción de los cambios en las estaciones y la naturaleza, la referencia a fechas concretas y varios relámpagos simbólicos- se traduce inevitablemente en pérdida y desaparición, ya sea inesperada o progresiva.
¿De qué forma podemos lidiar con la incertidumbre, el desconocimiento de lo que ha pasado, el azar permanente? El autor parece sugerir que solo podemos controlar nuestra voluntad de seguir recordando y esquivar así al olvido. Además, quizá del reconocimiento de nuestra impotencia surge la necesidad de establecer vínculos y generar relaciones duraderas.
Reproducimos parte de una interesante entrevista publicada en BOMB Magazine, donde señala algunos puntos en común con la autoficción europea:
El gato que venía del cielo sigue la tradición de la I-Novel japonesa. Se trata de un tipo de novela muy cercana al ensayo (...)
No hago nada ficticio. La cualidad ficticia de la escritura tiene otro origen. Respeto las fechas en que ocurren las cosas. Registro los hechos. No invento nada. No controlo la historia. No mezclo nada con los hechos que ocurren, salvo abreviar u omitir otros hechos alrededor (...) Mi obra es un punto de encuentro entre el experimento poético del modernismo y la tradición de la I-Novel.
Estoy muy interesado en mis recuerdos (...) Mi esposa y yo conocimos a esta gata y ese suceso cambió la dirección de nuestras vidas. Fue un acto del destino (...)
Nunca pude entender lo que estaba haciendo, ni ver las cosas que miraba (...) Estaba en contacto con la nada, con lo que no existe.

Toda la novela está claramente impregnada por dos ideas estéticas fundamentales en el imaginario cultural oriental: mono no aware y wabi-sabi.
Mono no aware hace referencia a las emociones que la realidad material externa -los objetos, el paisaje, los sonidos de la naturaleza, etc.- puede evocar o generar en quien la percibe.
Wabi y sabi son conceptos relacionados con la simbología de los paisajes naturales y hacen referencia a la mortalidad e inevitables fallos de cualquier objeto o ser. Sin embargo, esta imperfección está relacionada con la idea de belleza; el desconsuelo al que se asocia su contemplación tiene un sentido positivo, como vía hacia la austeridad y la liberación de lo material. También se vinculan a la atención por lo pequeño y el detalle, que se convierten, para una mirada atenta, en elementos significativos de la realidad.

Haru en el reino de los gatos es una producción infantil que bebe de la tradición de Alicia en País de las Maravillas, El mago de Oz e, incluso, el Robin de los bosques de Michael Curtiz.
Llena de humor, rozando el slapstick, es una agradable metáfora sobre el paso de la infancia a la adolescencia, asumir responsabilidades y conquistar la autonomía personal.
Los más veteranos de la tertulia recordaréis que conocimos al Barón y a su quejoso pero fiel camarada en Susurros del corazón. Ambas películas están basadas en mangas de Aoi Hiiragi, creadora de estos personajes.



El dulce hogar de Chi  (Ramen para dos la reseña fantásticamente) nos cuenta cómo van aprendiendo a convivir una gatita bebé (es taaaan mona...) y la familia Yamada.
A pesar de su tono amable y la sencillez de la estructura, formada por pequeñas historias que tienen como centro el descubrimiento maravillado del mundo por parte de su joven protagonista, el manga se publicó de 2004 a 2015 en una revista seinen (para adolescentes y hombres jóvenes). Y no es de extrañar, pues se trata de un claro ejemplo del culto a lo kawaii que caracteriza a la sociedad japonesa del siglo XXI.
Como curiosidad, su creadora, Konami Kanata, ha publicado únicamente series protagonizadas por gatos.


Si aún tenéis ganas de más historias sobre mininos, podéis encontrar en la Biblioteca de Pamplona-Yamaguchi la antología Relatos de gatosque incluye la fábula moderna La oficina gatuna. Encontraréis aquí otras sugerencias de literatura japonesa relacionadas con estos felinos.

martes, 19 de marzo de 2019

Infancia

Kazumi Yumoto. Los amigos (Natsu no Niwa / The Friends, 1992)
Hirokazu Kore-eda. Milagro (Koseki, 2011)
Premio al Mejor Guion en el Festival de San Sebastián 2011. Premio Signis en el Festival de Hong Kong 2011
Satoe Tone. La zanahoria gigante (2012), El viaje de los pingüinos (2013), El viaje de Pipo (2014)
Premio Internacional de Ilustración Feria de Bolonia-Fundación SM 2013

En marzo de 2010 dedicamos la primera sesión de la tertulia sobre cultura japonesa a la desprotección infantil. Nueve años después, volvemos al mundo de los más jóvenes acompañados por otra película de Hirokazu Kore-eda (en ese momento nos emocionamos con Nadie sabe).
El punto de vista varía respecto a aquella ocasión. Aunque la novela y la película siguen mostrando las estrategias que despliegan los niños protagonistas para desenvolverse en un mundo de adultos y conquistar espacios de decisión, aquí no está en juego su supervivencia, sino cómo van a afrontar los cambios personales y del entorno.
Cierta idealización de este periodo vital impregna ambas obras, que destacan la inocencia y fresca inteligencia de los menores. Quizá sea imprescindible para mostrar la fuerza de su pensamiento mágico, la imperiosa necesidad de correr - precisamente cuando menos urgencia hay, teniendo aún toda la vida por delante- y la capacidad para captar las maravillosas que nos rodean, como un campo de cosmos, mezclando curiosidad, sorpresa, desconcierto y alegría.
También será una buena oportunidad para tocar dos géneros a los que aún no nos habíamos acercado: la novela que, sin ser estrictamente juvenil, puede interesar a este grupo y el mundo del álbum ilustrado para quienes ya han cumplido los cinco años.

Kazumi Yumoto consiguió el éxito ya con su primera novela, Los amigos. Con una estructura y un estilo sencillos, que facilitan la adaptación cinematográfica, construye historias optimistas que giran en torno al pasado, la muerte, la familia y la infancia.
La autora teje un relato que nos interesa pese a lo quizá algo predecible de la trama, que no necesita de golpes de efecto ni innovaciones argumentales para transportarnos por completo a las vivencias de tres niños en su paso a la adolescencia. Suavizando lo dramático, transmite un mensaje optimista más que necesario... También os puede interesar el retrato, poco complaciente, del sistema educativo nipón, que no parece dejar descanso al alumnado en su paso de la educación primaria a la secundaria.

Kiseki (Milagro) retrata el particular coming-of-age de Koichi, el hermano mayor, que acaba eligiendo "el mundo" frente a los anhelos de la infancia. Kore-eda mezcla su habitual mirada con escenas de ligero aire pop o que, por el contrario, recuerdan a la entrevista documental (cuando las niñas y niños hablan de qué desean). Una película dedicada a su hija; no dejéis de leer esta clarificadora entrevista.


Satoe Tone nos permite introducirnos en el mundo del álbum ilustrado, lleno de tesoros que merece la pena encontrar. La conciencia ecológica que despierta El viaje de los pingüinos, la invitación a imaginar de La zanahoria gigante y los sueños que permiten apreciar las maravillosas de la naturaleza en El viaje de Pipo conforman lecturas que se disfrutan a cualquier edad, siempre que nos mantengamos libres de prejuicios. En todo caso, os encantarán las imágenes que pueden salir de sus pinceles y el dominio del gouache.


jueves, 14 de marzo de 2019

Wakai Yamaguchi 2019

El 15 de marzo se celebra el II Wakai Yamaguchi en la biblioteca. Organizado por Navar-Manga, podréis disfrutar de actividades relacionadas con el manga, el anime y las culturas japonesa y coreana.

17:00 a 20:30
Videojuegos (Dragon Ball  Fighter Z y Super Smash Bros Ultimate).
17:00 a 20:30
Karaoke Otaku.
17:30 a 19:00
Taller de Píxeles.
19:30
Exhibición de K-POP en el Parque Yamaguchi con grupos locales.
20:00
Cine de animación japonesa: Flavors of Youth (R-13) Del estudio creador de Your Name.


La Asociación Cultural Navar-Manga nació en 2006 para difundir el cómic, cine y cultura japonesas.
Organiza jornadas como el Otaku Night Pamplona (mayo) y el Pamplona Anime (noviembre) en la Casa de la Juventud de Pamplona, o el Otaku Day Barañáin (diciembre) en Baragazte.

domingo, 24 de febrero de 2019

Tras el divorcio

Edición japonesa de "Kinshu"
Teru Miyamoto. Kinshu. Tapiz de otoño (Kinshu, 1982)
Hirokazu Kore-eda. Después de la tormenta (Umi yori mo mada fukaku, 2016)
Sección oficial Una cierta mirada del Festival de Cannes 2016. Sección oficial del Festival de Chicago 2016
Kazuo Kamimura. El club del divorcio (Rikon Kurabu, 1974-1975)
Premio del Patrimonio del Festival de Angoulême 2017

Entre otros aspectos de interés, las obras seleccionadas nos permiten observar cómo ha cambiado la percepción del divorcio en Japón durante las últimas décadas (otros ejemplos nos los dan noticias aparecidas en 19961998, 2010, 2016 y 2017).
A partir del retrato de tres jóvenes parejas que han roto su convivencia, los autores retratan a personajes llenos de matices, cuyas motivaciones y conducta evolucionan a lo largo del tiempo. Destaca la coincidencia en el carácter de los hombres, "empeñados" inicialmente en autoboicotearse, caer en una pendiente destructiva y ocupar su tiempo en lamentos por un pasado que ya no pueden recuperar.

Adaptación teatral de 2007
Teru Miyamoto es un prolífico y reconocido autor -ha recibido los premios Akutagawa y Osamu Dazai-, aunque de sus más de ochenta novelas -de las que al menos diez han sido adaptadas al cine- solo podemos encontrar tres en castellano.
Al tratarse de una novela epistolar, donde vamos conociendo la historia de Aki y Yasuaki conforme leemos sus cartas, Kinshu puede recordarnos a La escopeta de caza (Yasushi Inoué, 1949). Además de aumentar la credibilidad del relato, esta estructura facilita el análisis psicológico de los protagonistas, remarca su evolución -quizá lo más interesante de la novela-, ahonda en su intimidad sin necesitar un narrador omnisciente y permite explorar la simetría y complementariedad de las distintas interpretaciones de los hechos.
En algunos momentos encontramos puntos en común con los relatos de Yasunari Kawabata, tan hábil para describir la atracción y el deseo; por fortuna, la trama no avanza hacia sus tradicionales geometrías amorosas.
Por último, hay un acercamiento a la vivencia de la discapacidad en la familia, si bien con menos profundidad que en los relatos de Kenzaburo Oé.

Hirokazu Kore-eda está construyendo con sus películas, que siempre se mueven entre lo notable y la obra maestra, una maravillosa reflexión sobre la(s) naturaleza(s) de la familia y la influencia de la escasez de recursos económicos. Mostrando la vida con naturalidad, nos invita a observar la multidimensionalidad de sus personajes sin juzgarlos.
No hay perfección, ni en los seres humanos ni en sus finales, que quedan maravillosamente abiertos, como en Después de la tormenta; por ejemplo, ¿aprovechará Ryôta en una segunda novela las notas escritas de madrugada en la libreta de su madre?, ¿qué hará con la piedra de entintar que le ha permitido redefinir la relación con su padre y recuperar su orgullo de escritor?; ¿se casará Kyôko con su actual novio?



Kazuo Kamimura aúna en El club del divorcio maestría técnica y realismo social. Composiciones de página, perspectivas y secuencias de viñetas configuran un estilo propio que permite trasladar con eficacia su mensaje: el cuestionamiento de un modelo de organización social capaz de castigar a sus víctimas, limitando sus posibilidades de subsistir si no es recurriendo a empleos censurados por aquellos mismos que, hipócritamente, se aprovechan de ellas.
Yûko personifica un colectivo que, en los años setenta del pasado siglo (y seguro que en muchos casos también ahora) luchaba por salir adelante sin poder esperar más que inestabilidad económica permanente e incomprensión.


martes, 15 de enero de 2019


NOVEDADES OCTUBRE-DICIEMBRE 2018



Ficción






Más allá del equinoccio de primavera, de Natsume Soseki. Impedimenta, 2018. 324 p. Poseedora de la oscura melancolía de Kokoro, pero con la frescura de Sanshiro o Botchan, Más allá del equinoccio de primavera es una novela delicada y sutil que entreteje un increíble tapiz emocional de personajes y que eleva a Sōseki por encima de cualquier otro autor de su época.

Keitaro, un típico antihéroe sosekiano, acaba de licenciarse y está desesperado, inmerso en la búsqueda de un primer empleo que no parece llegar. Sin embargo, ahora que su formación académica ha terminado, se presenta ante él una etapa fundamental para su educación emocional. Mientras busca un hueco en el que encajar dentro de la sociedad, se va encontrando con distintas personas que, a través de sus propios relatos personales, le van a aportar grandes enseñanzas vitales. Entre ellos, el aventurero Morimoto, que le regala un peculiar bastón tallado, y su amigo Sunaga, que le narra una conmovedora historia repleta de promesas olvidadas, en la que participan sus tíos Taguchi y Matsumoto, dos hombres totalmente opuestos, y su prima Chiyoko, una joven que parece ser la causa de todas sus desgracias. (Reseña de la editorial)





Si pudiera cambiarlos. Satori, 2018. 298 p. Sadaijin, un alto cargo de la Corte Imperial, es padre de un hijo y una hija, ambos hermosos como joyas radiantes y tan parecidos como dos gotas de agua. Nacidos bajo los mejores auspicios, los pequeños tienen ante sí un futuro prometedor: él como cortesano y ella como concubina del emperador. Mas los sueños Sadaijin se esfuman a medida que los niños crecen y muestran una inclinación natural a comportarse como el sexo opuesto: él es tímido y sensible, mientras que ella es decidida y audaz. Como sus esfuerzos para reconducir la situación resultan inútiles, Sadaijin decide criar a sus hijos según sus tendencias naturales y los presenta en sociedad con los géneros intercambiados. A partir de ese momento, y para su sorpresa, asiste complacido al meteórico éxito social de los dos hermanos.
Insólito y divertido, este del siglo XII permaneció silenciado durante siglos por ser considerado obsceno e inmoral y por su carácter desafiante hacia los roles de género imperantes. Redescubierta en 1968 gracias a la mirada desprejuiciada del premio Nobel Yasunari Kawabata, quien supo apreciar su incalculable valor literario y su dimensión netamente moderna, esta fascinante historia navega por los ambiguos meandros de la identidad sexual y nos habla desde el pasado con una naturalidad pasmosa sobre el amor y la libertad de amar más allá de las convenciones sociales. (Reseña de la editorial)





Siete cuentos japoneses, de Junichiro Tanizaki.Atalanta, 2017. 259 p. La refinada sensualidad, la subversiva idea del deseo, la sutil concepción de la belleza y el permanente contraste entre tradición y modernidad se condensan de forma proverbial en esta selección de relatos. En estos siete cuentos, elegidos entre una vasta producción y ordenados cronológicamente, el lector percibirá la evolución de la narrativa breve de Tanizaki, desde su fascinación inicial por Occidente a la exaltación de los valores de la tradición japonesa.
La diversidad del mundo narrativo de Tanizaki queda reflejada en relatos como «El bufón», un divertido retablo del Japón de los albores del siglo pasado. En «El espía alemán» podemos rastrear la experiencia del propio Junichiro y su encantamiento juvenil con lo extranjero sobre lo japonés. La espiritualidad que ilumina «Los dos novicios» supone un destello casi único entre los cuentos de Tanizaki, que muestra su versatilidad en «En el camino», un relato de corte detectivesco, o regresa a sus obsesiones eróticas en el cuento «Los pies de Fumiko», paradigma de la magistral capacidad del autor para cantar la belleza femenina. El edípico «Nostalgia de mi madre» y el aleccionador vodevil de «Los techos rojos» cierran esta selección, en la que Tanizaki demuestra una vez más por qué es uno de los grandes maestros de la literatura japonesa contemporánea, admirado por figuras como Yukio Mishima o Henry Miller. (Reseña de la editorial)






Relatos de gatos. Quaterni, 2018. 95 p. Cinco relatos de distinta temática que tienen como protagonista indiscutible a los gatos, un animal que los japoneses adoran y que forma parte no solo de su folclore y mitología, sino también de su cultura popular. Todo un símbolo en el país del sol naciente. Contiene: La oficina gatuna, de Kenji Miyazawa ; Ratones y gatos, de Torahiko Terada ; El honor de Otomí, de Ryunosuke Akutagawa ; La gata y la Muramasa, de Fuboku Kosakai ; y El gato, de Osamu Dazai (Reseña de la editorial)





Pachinko, de Min Jin Lee. Quaterni, 2018. 543 p. En una pequeña aldea de pescadores a la orilla del mar del Este, un hombre tullido se casa con una muchacha de quince años. La pareja tiene una hija, su adorada Sunja.
Cuando Sunja se queda embarazada de un hombre casado, la familia se enfrenta a la ruina. Pero entonces Isak, un joven sacerdote cristiano, le ofrece una oportunidad de salvación: una nueva vida en Japón como su esposa.
Tras seguir a un hombre al que apenas conoce hasta un país hostil donde no tiene amigos ni hogar, la salvación de Sunja no será más que el principio de su historia.
A través de ocho décadas y cuatro generaciones, Pachinko es un relato épico de familia, identidad, amor, muerte y supervivencia. (Reseña de la editorial)



No Ficción



Los ideales de Oriente: con especial referencia al arte japonés, de Kakuzo Okakura. Satori, 2018. 221 p. Escrita durante su estancia en India entre 1901 y 1902, el rol de este país en el imaginario del autor fue significativo y consecuencia de la influencia de pensadores como Rabindranath Tagore, con quien llegó a forjar una estrecha amistad, o Vivekananda, una figura clave en el resurgimiento del hinduismo que contribuyó enormemente al concepto de nacionalismo en la India colonial. No en vano, esta obra fue deliberadamente escrita en inglés y publicada en Londres en 1903, pues se concibió como una respuesta a la visión condescendiente y paternalista que muchos estudiosos occidentales de la época tenían de las tradiciones y creencias asiáticas.
En "Los ideales de Oriente (con especial referencia al arte japonés)", Okakura define la tradición japonesa como una confluencia del individualismo indio y el comunitarismo chino y, en consecuencia, como el reflejo de la conciencia asiática en su totalidad. Si «Asia es una», Japón siempre ha sido y será su cumbre artística y espiritual. (Reseña de la editorial)




Japón inexplorado, de Isabella Lucy Bird. La Línea del Horizonte, 2018. 348 p. Por primera vez en castellano el relato de un viaje asombroso realizado en solitario por una mujer que hizo época al retratar los misterios del inexplorado Japón del siglo XIX. Aislado, cerrado a los extranjeros, muy pocos occidentales se adentraban en el interior del país, e islas como la actual Hokkaidō, habitada por los ainus, guardaban secretos sin desvelar. Auténtica pionera, mujer valiente, de sólidas convicciones, y más que probada curiosidad, Bird atraviesa la espina dorsal del norte de Japón desvelando la ignota vida rural del interior y visitando remotas tribus aborígenes como los antiquísimos ainus, de cuya cultura poco o nada se tenía noticia en Europa. 
No será un viaje fácil, ni cómodo. A pie, a caballo, en barco, sampán o kuruma, allá donde va despierta curiosidad y su presencia convoca muchedumbres asombradas. Valiente y nada convencional, la vemos disfrutar a pesar de la comida, las pulgas, la dificultad de los caminos, o la ausencia de intimidad en las chadoyas, mientras que su afilada mirada nos desvela un Japón rebosante de prodigioso encanto. Traducido y editado con esmero por el profesor Carlos Rubio, su lectura revive hoy el hechizo de una cultura, lejana y distinta, que no deja de sorprendernos. (Reseña de la editorial)




Enciclopedia Yokai. Libro 2. N-Z, de Shigeru Mizuki. Satori, 2018. 528 p. La segunda parte de la obra definitiva sobre los monstruos, fantasmas y otras criaturas sobrenaturales de Japón, del genio del manga Shigeru Mizuki, incluye además jugosos apéndices sobre el mundo de ultratumba y las divinidades. Japón es el país de los mil dioses: según la tradición japonesa prácticamente todo ser, animado o inanimado, tiene un alma, incluyendo el hombre, los animales, las plantas e incluso las rocas o los objetos. Para desenvolverse en una tradición popular tan rica y colorida, que incluye espíritus de la naturaleza, fantasmas, almas errantes, demonios y deidades tutelares, se necesita una guía excepcional: Shigeru Mizuki. El gran maestro del manga poseía un profundo conocimiento de la mitología de su país, que dibujó y puso por escrito para crear la obra definitiva sobre los yokai. Una enciclopedia ilustrada de referencia, completa y amena de los monstruos japoneses y otras muchas criaturas del mundo sobrenatural, repleta de leyendas recopiladas por Mizuki en dos volúmenes enciclopédicos. (Reseña de la editorial)


Manga



Obscenidad, de Rokudenashiko. Astiberri, 2018. 180 p. En 2014 la artista Rokudenashiko fue arrestada en su casa por haber infringido la ley japonesa relativa a la obscenidad: había puesto en marcha una campaña de crowdfunding para realizar una impresión 3D de su vulva destinada a fabricar un kayak con la forma de su propio sexo, y vio que de repente se enfrentaba a dos años de cárcel y 20.000 dólares de multa. En vez de disculparse y retirar su obra, como esperaban que hiciera, decide luchar por su libertad de expresión, demostrar que se trata de un caso de censura y de represión sexual, y publica un manga sobre su encarcelación en el que reflexiona sobre la contradictoria percepción del sexo femenino en la sociedad japonesa.
En efecto, en Japón la representación de los genitales es ilegal, son difuminados, pixelados o borrados en las películas pornográficas, pero en paralelo existe una celebración anual del pene, el Festival del Falo de Acero de Kawasaki, que venera el órgano sexual masculino y lo expone ese día de manera omnipresente a través de ilustraciones, decoraciones, dulces o esculturas. “Soy probablemente la primera mujer a la que arrestan en Japón por haber usado su propio sexo como forma de expresión”, afirma Rokudenashiko, cuyo objetivo es romper el tabú de la representación del sexo femenino en la sociedad japonesa, desmitificarla, normalizarla y, según sus palabras, “derribar la visión masculina del sexo femenino del cual sólo se habla a través del prisma de la obscenidad”.
En su manga Obscenidad, la autora hace alarde de mucho humor, al plasmar una situación rocambolesca y totalmente inesperada para ella, donde se ve de repente esposada y convertida de un día para otro en una delincuente; pero se trata sobre todo de una obra militante y feminista en la que su relato viene acompañado de interludios con explicaciones jurídicas y culturales sobre las draconianas leyes japonesas relativas a la obscenidad, el funcionamiento judicial o el sistema penitenciario nipón. Vice Media y Broadly Production realizaron un reportaje sobre la autora que puede verse en este enlace: https://www.youtube.com/watch?v=7ZYDGN4TPZU (Reseña de la editorial)




Cuadernos japoneses 2. El vagabundo del manga, de Igort. Salamandra, 2018. 179 p. A lo largo de los años había vuelto en varias ocasiones a Japón, un lugar que ya se me antojaba mi casa. Y, sin embargo, aquélla fue la primera vez que me abandoné a un viaje sin objetivos. No había citas ni reuniones, viajaba por el placer de perderme. Y empecé a entender que tal vez perderse en lugares desconocidos permitía acceder a las estancias secretas de un yo más profundo. Me preparé para acoger lo que el viaje me deparase, como Miyamoto Musashi se preparaba para sus duelos. Con la precisión que deja una puerta abierta al azar, para dar la bienvenida a lo inimaginable. El libro de los cinco anillos me acompañaría. (Reseña de la editorial)





El bosque milenario, de Jiro Taniguchi. Ponent Mon, 2018. 71 p. Después de un terrible seísmo, un bosque desaparecido tiempo atrás reaparece en los alrededores de Tottori. Un joven recién llegado de Tokio percibe sus vibraciones y los murmullos de los seres que lo pueblan.
En esta vibrante oda a la naturaleza, que nos sugiere que el hombre puede vivir en armonía con su entorno, el autor nos invita, con fineza y dulzura, a la intimidad de ese lugar tan querido para él. (Reseña de la editorial)





Uzumaki espiral, de Junji Ito. Planeta, 2017. 610 p. Kurouzu, un pequeño pueblo rodeado por la niebla en la costa de Japón, está maldito. Según Shûichi Saitô, el novio de la joven Kirie Goshima, su hogar está encantado, no por una persona, sino por un patrón: uzumaki, la espiral, el secreto hipnótico que da forma al mundo.

Una obra hipnótica y mortal de Junji Ito, autor referencial en el manga seinen (adulto) de terror. (Reseña de la editorial)




Tekkon Kinkreet: all in one, de Taiyô Matsumoto. ECC, 2017. 611 p. Tekkon Kinkreet: All in One narra la historia de dos niños huérfanos, Negro y Blanco, y de su lucha por sobrevivir en Ciudad Tesoro, una jungla de asfalto cuyo dominio se rifan los delincuentes de poca monta, la yakuza y la policía. Negro, el mayor, es un chico de recursos cuya razón de vivir es proteger a Blanco, un niño inocente e imaginativo que inventa canciones y cuya mayor alegría es haber aprendido a contar hasta 10.

Taiyô Matsumoto nos ofrece una historia dura y violenta, la tiñe de poesía y la llena de personajes inolvidables, creando una fábula moderna tan emotiva como turbadora. (Reseña de la editorial)




Holiday function, de Keigo Shinzo. ECC, 2018. 188 p. En los siete relatos recopilados en este tomo, el autor de Tokyo Alien Brothers narra fragmentos de la vida diaria que sacan a la luz los deseos ocultos, a veces confusos, de sus protagonistas. Dos amigos jugando al tenis, un gato y su dueño, una niña y un pescador retirado, una pareja sorprendida por un suceso increíble...

Inspirado por autores de la talla Taiyô Matsumoto (Sunny) o Inio Asano (Buenas noches, Punpun), Keigo Shinzo es uno de los máximos exponentes de una generación de autores que está revolucionando desde hace unos años el mercado del manga japonés. Nacido en 1987, en la prefectura de Ishikawa, Shinzo posee una sensibilidad artística que conecta con lectores de todo el globo, mezclando la cotidianidad de su país de origen con géneros populares. En su bibliografía destacan historias autoconclusivas como Bokura No Funkasa o Nankin, pero también obras de larga duración, como Midori No Hoshi y Tokyo Alien Brothers.(Reseña de la editorial)




Utopías, de Shun Umezawa. ECC, 2017. 222 p. Allí, en un lugar en ninguna parte. Una seductora experiencia adimensional, en el fino resquicio entre la realidad y la ficción. Relatos curiosos y fantásticos de ciencia ficción que sacan a relucir el aclamado talento del autor de Bajo un cielo como unos pantis. ¡Un recopilatorio de breves historias singulares nunca antes vistas!

Nacido el 1978 en la ciudad de Kashiwa prefectura de Chiba. En abril del 2005 publicó la serie Môsô makki shôjo (cinco partes en total) en Young Sunday y en diciembre del mismo año empezó a publicar Utopías. Con el presente volumen debuta en la publicación de un libro. Ha recibido una gran acogida y se le considera unos de los grandes talentos del mundo del manga. (Reseña de la editorial)




Mi experiencia lesbiana con la soledad, de Kabi Nagata. Fandogamia, 2018. 142 p. Kabi Nagata narra la historia real de su vida en un cómic cuyos orígenes estuvieron en la plataforma digital japonesa Pixiv y con el que llego a millones de lectores. En su historia nos cuenta como, tras abandonar los estudios universitarios, cayó en una depresión que la llevó a buscar en lugares que no le correspondían su sitio en el mundo, y de la que solamente pudo comenzar a salir cuando abrió las puertas a su propia sexualidad. Lo que hizo fue contratar los servicios de una escort lesbiana y en torno a ello, antecedentes y precedentes, trata esta historia que ya es un éxito internacional de ventas. (Reseña de la editorial)

Anime




A silent voice, dirigida por Naoko Yamada. Japón, 2016. La historia gira en torno a Shôko Nishimiya, una estudiante de primaria que es sorda y que al cambiarse de colegio comienza a sentir el bullying de sus nuevos compañeros. Uno de los principales responsables es Ishida Shôya quien termina por forzar que Nishimiya se cambie de escuela. Años después, Ishida busca la redención de sus malas acciones. (FILMAFFINITY)




 







 

domingo, 9 de diciembre de 2018

Detectives

Edogawa Ranpo, El lagarto negro (Kurotokage, 1934)
Yoshitaro Nomura, El castillo de arena (Suna no utsuwa, 1974)
Premiada en Kinema Jumpo Awards, Mainichi Film Concours y Moscow International Film Festival
Mamoru Oshii, Ghost in the Shell (Kokaku Kidotai, 1995)
Premiada en Fantasporto, Gérardmer Film Festival, Festival de Cine de Sitges, World Animation Celebration y Yokohama Film Festival

El relato detectivesco es, entre los géneros considerados "populares", el de más éxito en la época contemporánea. Las obras seleccionadas muestran cómo ha evolucionado a lo largo del siglo XX en Japón, la influencia occidental y su capacidad tanto para entretener como para reflejar las preocupaciones del momento.
Tres tipos de detectives. Tres historias con formatos muy diferentes. Tres éxitos comerciales con mucho que decir sobre el mundo en que vivimos.
"Señor Akechi, a tenor de sus palabras me he hecho una idea de cómo se han producido los acontecimientos. Me admira su gran clarividencia. Además, debo decir que me he quedado boquiabierto ante los trucos, tan osados y tan inteligentes, de esa malhechora."
El lagarto negro fue publicada por entregas, al igual que muchas novelas de la época, en el Asahi Shimbun, de tendencia progresista y el segundo periódico más vendido en Japón. Para disfrutarla, conviene leerla como una obra de consumo popular del primer tercio del siglo XX. Se trata del decimotercer relato -de los veintiuno- que Ranpo dedicó a Kogoro Akechi, su principal creación, una mezcla entre el pensamiento analítico de Auguste C. Dupin y la habilidad para los disfraces y el gusto por la aventura de Sherlock Holmes.
Como en los relatos anglosajones de la primera mitad del siglo XIX, Ranpo mezcla de forma inocente el elemento detectivesco con toques de terror (ahora nos parece más ingenuo que efectista), erotismo y melodrama romántico. Por su tono, recuerda inevitablemente a las narraciones de misterio y folletines de Gaston Leroux y Edgar Wallace. También hay una clara influencia de los primeros relatos pulp norteamericanos -lenguaje sencillo, ritmo rápido, descripción supuestamente realista de los bajos fondos, peleas-. Es curioso cómo, mientras lo asiático convertido en estereotipo reinaba en Estados Unidos (Fu-Manchú, Charlie Chan), nuestro novelista recorría el camino inverso.
Sin embargo, es difícil encontrar entre los relatos europeos la particular voz narrativa del texto, que no solo intenta captar al consumidor de prensa y facilitar la comprensión de la trama, sino que bascula entre las identidades del autor, el narrador y el propio lector, como el maestro de pista de un circo cuyo espectáculo principal es una persecución por tierra, mar y aire. Además, es capaz de autoparodiarse y "canibalizar" (según el término creado por Raymond Chandler) su obra anterior sin ningún pudor.
Y no conviene despistarse, porque el relato también roza, dentro de sus giros de guión más o menos previsibles, temas candentes en la época como la eugenesia y el nacionalismo japonés basado en una supuesta superioridad racial. Midorikawa, una Arsène Lupin demoníaca, parece defender los mismos postulados políticos de quienes promovieron el ideal imperialista nipón. O, al menos, nos encontramos con una sátira sobre el mundo del espectáculo y la absurda glorificación de la belleza física.
Edogawa Ranpo fue, además de la principal figura de la novela detectivesca clásica japonesa -generó la Mistery Writers of Japan-, crítico literario y exponente temprano del ero-guro. Una panorámica de su obra (editada en castellano por Satori, Quaterni y Salamandra) se encuentra en este artículo. Como dato curioso, Yukio Mishima convirtió El lagarto negro en una obra de teatro.

"-El destino (...) es haber nacido y quizás también vivir la vida.
(...)
-Cuando finalices tu destino lo tendrás claro. Aunque espero que haya otro destino."
El castillo de arena se basa, como otras siete películas de Nomura, en una novela de Sheicho Matsumuto, del que ya leímos El expreso de Tokio. Comparte algunas de las características de este relato -el recorrido por  Japón en tren, la importancia dada a los horarios, la clásica pareja de detectives de distinta edad-, pero introduce elementos innovadores e inesperados si solamente creíamos encontrarnos ante un clásico procedimental.
Los saltos temporales, cambios de perspectiva y entrecruzamiento de líneas narrativas permiten mantener la intriga y facilitan que el espectador se implique, intentando descifrar el misterio, que no es tanto quién, sino por qué. Al igual que en Estudio en escarlata (aunque con mejor fortuna) el primer relato de Sherlock Holmes, la historia contiene una novela dentro de otra, que explica las motivaciones del criminal remontándose al pasado. Y en él encontramos una reflexión sobre los fuertes mecanismos japoneses de exclusión social de determinados colectivos y sus consecuencias (ese destino omnipresente en la película), un tema ya tratado en la tertulia con obras tan diferentes como Pies descalzos o Una pastelería en Tokio. Para un análisis detallado, os recomendamos la crítica de Cine maldito.


"Así como son muchas las partes que definen a un ser humano como tal, se necesita un gran número de cosas para conformar a un individuo. Un rostro para distinguirte de los demás. Una voz de la que tú mismo no eres consciente. La mano que observas cada vez que despiertas. Los recuerdos de la infancia, la conciencia del futuro. Pero eso no es todo. Existe una vasta red de datos a la que mi cibercerebro puede acceder. Todo eso es lo que me constituye, dando origen a una conciencia que puedo llamar yo, y a la vez me confina dentro de mis propios límites."
Ghost in the shell es una de las mejores y más sugerentes herederas de ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? / Blade runner. Al mismo tiempo, ha inspirado múltiples creaciones dentro del ciberpunk. Es particularmente interesante la rama japonesa de este subgénero de la ciencia ficción, influida por la creencia sintoísta en el alma de las cosas, decisiva cuando se habla sobre la naturaleza de lo humano y la conciencia o para entender la relación de este país con los robots, androides y cualquier otra muestra de inteligencia artificial.
-¿Una forma de vida? ¡Eso es ridículo! ¡Simplemente eres un programa que trata de protegerse!
-Con el mismo argumento, puedo decir que el ADN de las células humanas no es un más que un programa que trata de autopreservarse.
Podéis encontrar una interesante reseña del anime aquí y una completa revisión de sus orígenes, temas y significados en El peso del aire. Aunque la voz más autorizada para hablar de Ghost in the shell es Juan Zapater, como demuestra en esta conferencia.